El exilio de Hitler
SEGUNDA PARTE
Capítulo VIII
La gran farsa
“Los dobles del Führer habían sido entrenados para “ser” Hitler y para morir la muerte de los mártires en el campo de batalla a fin de que Hitler pudiera ser glorificado sin morir”.
Diario New York Time, 19 de abril de 1945.
El falso Hitler
En los capítulos precedentes se ha realizado una descripción de los hechos acaecidos en el búnker durante los últimos días de la guerra hasta la rendición de Berlín. El relato de esos sucesos -inclusive si se analiza la situación solamente con los datos oficiales disponibles- demuestra que hubo un importante movimiento de aviones, entrando y saliendo de la zona donde se encontraba Hitler, prácticamente hasta el final del combate que se libró en la capital de Alemania. Los numerosos despegues y aterrizajes se realizaron sobre el eje Este-Oeste, a poca distancia del refugio subterráneo donde se encontraba el líder nazi.
Sabemos también que el búnker no fue afectado por el ataque de la artillería soviética y que los rusos no sabían exactamente donde se encontraba dicha guarida.
De acuerdo a ese conjunto de información histórica se puede conjeturar que Hitler podría haber huido en cualquier momento ya que nunca le faltaron posibilidades de hacerlo.